Lunares
¿Qué son los lunares?
Un lunar es una lesión en la piel que se forma cuando se agrupan los melanócitos, que son células que producen un pigmento de nuestra piel llamado melanina.
Causas
Suelen aparecer por factores genéticos y/o ambientales, como la exposición al sol.
¿A quién afectan?
La mayoría de los adultos tienen entre 10 y 40 lunares, y suelen aparecer en las partes del cuerpo más expuestas al sol.
Sintomatología
Las personas de piel o cabello más oscuro suelen tener lunares más oscuros que las personas de piel clara o cabello rubio. Normalmente son redondos u ovalados, con superficie lisa y borde definido, en forma de cúpula. Tienen un color uniforme rosado, marrón claro u oscuro.
Prevención
Aunque los lunares no son cancerígenos, las personas que tienen muchos, a la larga tienen un mayor riesgo de presentar un melanoma, que es un tipo de cáncer de piel. Por tanto, es necesario que el dermatólogo los revise periódicamente.
Cambios que indican que un lunar se está convirtiendo en melanoma
Hay algunos cambios que indican que un lunar se está convirtiendo en un melanoma. Se debería acudir al médico si se notan los siguientes cambios:
- Cambio de color
- Aumenta o disminuye de tamaño de forma desigual
- Cambio de forma, textura o altura
- La piel de la superficie del lunar se vuelve seca o escamosa
- Se pone duro o abultado
- Provoca picor
- Sangra o supura
Revisión de lunares en Girona
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Léntigos
¿Qué son los léntigos?
Los léntigos, seniles o actínicos, son pequeñas manchas planas de color marrón que aparecen en la piel, bien delimitadas y suelen tener una forma redondeada o estrellada.
Al igual que los lunares, también se caracterizan por tener un número aumentado de melanócitos. La diferencia con los lunares es que mantienen un color estable, independientemente de la exposición solar recibida.
Causas
Principalmente, aparecen por una exposición solar recurrente de la piel no protegida, tanto por quemaduras solares como por exposiciones crónicas.
Tratamiento
Generalmente no requieren tratamiento. Muy a menudo, por estética se intentan minimizar con diferentes tratamientos. Es necesario que el dermatólogo lo valore para recomendar el tratamiento más adecuado, según la historia clínica del paciente.
Prevención
Podemos reducir el riesgo de aparición utilizando un protector solar FPS50 y evitando las horas de mayor radiación solar. Aunque no son malignos, indican que la piel ha recibido una sobreexposición solar y, por tanto, la piel es más propensa a sufrir lesiones; por ello se aconseja un seguimiento periódico con el dermatólogo.